El yoga, una disciplina milenaria, nació en India y hoy en día podemos sentir sus beneficios no sólo físicos (fuerza, equilibrio, flexibilidad, liberación de tensiones…) sino también mentales ( regulación del Sistema Nervioso, calma el estrés, regula la ansiedad, regula el sueño…) y nos conecta con la respiración que es nuestra principal ancla en la vida.
En un mundo moderno caracterizado por el estrés, el sedentarismo y las enfermedades crónicas, el yoga se presenta como una herramienta eficaz para mejorar el bienestar integral de la persona. En este artículo, exploraremos cómo el yoga puede transformar tu bienestar y te ofreceremos consejos prácticos para integrarlo en tu vida diaria.
Beneficios físicos, mentales y espirituales del yoga
Vivir deprisa y pasar mucho tiempo en la misma postura (como sentados al ordenador) nos puede llevar a desarrollar dolores y tensiones en ciertas zonas del cuerpo que a la larga se pueden convertir en lesiones.
A través de posturas como la «montaña» (Tadasana) y el «perro mirando hacia abajo» (Adho Mukha Svanasana), el yoga ayuda a realinear la columna vertebral, fortaleciendo los músculos de soporte y promoviendo una postura correcta.
Además, el yoga es una excelente herramienta para reducir el dolor, especialmente en la zona lumbar. Posturas como la «postura del niño» (Balasana) o la «postura de la cobra» (Bhujangasana) estiran y fortalecen los músculos de la espalda, aliviando el dolor y previniendo futuras lesiones. Para aquellos que pasan mucho tiempo en la oficina, se recomienda practicar ejercicios de estiramiento suaves durante las pausas, como torsiones sentadas o estiramientos de brazos, para mantener la flexibilidad y reducir la tensión acumulada.
El yoga tiene un profundo impacto en el bienestar mental. La práctica de meditación, de yogas más suaves como yoga Restaurativo o Terapéutico y la práctica de pranayama (respiración consciente), permite soltar toda la carga acumulada, pensamientos negativos y poner el foco en uno mismo. Cuando empezamos a conocernos nuestra forma de ver el mundo cambia.
Una de las técnicas más efectivas es la respiración consciente o Pranayama. La respiración profunda y controlada, como la que se practica en la técnica «Nadi Shodhana» (respiración alterna), ayuda a calmar el sistema nervioso, reduciendo el estrés y la ansiedad. Este tipo de respiración también aumenta la concentración y la claridad mental, lo que es particularmente útil en el ajetreo de la vida diaria.
Cómo empezar una rutina de yoga en casa paso a paso
Para empezar a practicar yoga lo fundamental es tener un buen guía o profesor que te acompañe en tu proceso.
Crea un rincón de calma y bienestar en casa, con velas, incienso y música calmante y deja que te guíen en tu práctica a través de la conexión con el cuerpo, para saborear el alma.
Una vez que te adentres en el yoga, puedes empezar a crear rutinas en casa, por las mañanas para despertar el cuerpo y empezar por energía y al atardecer para recargarte del día y conectar contigo.
Un ejemplo: Dedica de 10 a 15 minutos al día para realizar una secuencia de yoga matutina, como el «Saludo al Sol» (Surya Namaskar), que estira y energiza todo el cuerpo. Por la noche, opta por posturas restaurativas, como l<<a postura del niño>> (Balasana) la «postura del cadáver» (Savasana), para relajar el cuerpo y preparar la mente para un sueño reparador.
Si necesitas un acompañamiento desde casa nuestra escuela cuenta con todos los estilos de yoga que necesitas para adentrarte en este mundo tan beneficioso.